En el estilo pictórico de Onofre Prohéns
se plasma el esplendor paisajístico,
y un impresionismo exultante de color y de claridades indescriptibles.
Tanto en sus famosos cuadros de bugambilias como en los paisajes de
Valldemossa con mujeres de época.
Prohéns ve una naturaleza llena de luz y color, que traduce en
impactos figurativos sobre el lienzo, con la única concesión
de la armonía de
luz, espacio y color.